capilla

“yo los traeré a mi santo monte, y los alegraré en mi casa de oración. Sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos.”  Isaías 56:7

De la tradición oral y de los documentos que obran en poder de la Hermandad, se desprende que ha sido siempre el lugar ocupado por nuestra hermandad.

Tras la desamortización de Mendizábal y después de varias subastas públicas, el 17 de junio de 1878 Don Rafael Pacheco y Romero, Hermano Mayor de la Hermanad, adquiere “una excapilla en esta ciudad, llamada de La Soledad, situada en la calle Sinoga número 4. Esta adquisición como se verá más tarde se hace para la Hermandad y no para su propiedad.

Después fue adquirida por el Marquesado del Saltillo que la tenía cedida a la Hermandad, hasta 1917 en que por razones poco claras, El Marqués le retira esa concesión, teniendo que abandonar la hermandad su sede histórica y establecerse en la Parroquia de San Pedro con autorización de su Párroco, Don Juan Bautista Millán González a donde hubo de trasladar todos sus enseres e imágenes.

capillaFachadaPoco duró este destierro, pues el 21 de abril de 1918, tras la muerte del Marqués, La Marquesa Viuda del Saltillo y Condesa del Romeral, Doña Encarnación de Pablo Romero Llorente, comunicó a la Hermandad su deseo de que volviese a ocupar el lugar del que nunca debió haber salido. Tras obras de acondicionamiento e instalación de su Retablo, se celebró con gozo la vuelta de la Virgen con un solemne triduo celebrado los días 10, 11 y 12 de enero de 1919.

El ocho de febrero de 1939 la Marquesa Viuda del Saltillo hace donación a la Hermandad de la Capilla cuya propiedad había adquirido su esposo a Doña Belén Pacheco (hija de Rafael pacheco) mediante contrato privado que nunca fue elevado a público. Esta, ante el Notario Don Manuel Reboul el seis de marzo de 1940” declara y reconoce la propiedad de la finca que después de descubrirá pertenece y ha pertenecido siempre a la Hermandad de Jesús y Nuestra Señora de la Soledad de Sanlúcar la Mayor… la mandante, que ha sido persona interpuesta con el exclusivo fin de amparar contra persecuciones de tipo político-religioso la legítima propiedad de aquella finca….”

En 1987, tras adquirir una finca colindante se ejecutó una importante obra de ampliación de la Capilla, cambiando la orientación de la misma.

Es una edificación sencilla. Desde el exterior solo se ve la fachada de 17 metros de longitud, con lo puerta principal ligeramente desplazada hacía su derecha. La puerta, es adintelada, flanqueada por dos grandes pilastras que acogen en su interior sendas columnas. Sobre el dintel aparece una espadaña decorada con volutas y motivos florales, es de un solo cuerpo con un vano con su parte superior en forma de trébol que cobija la campana de la Capilla. Bajo el vano y sobre el dintel de la puerta, aparece en relieve una decoración vegetal de forma circular y en su interior el Corazón de María con los tres clavos. El frontón curvilíneo que remata la espadaña, está coronado por jarrillos cerámicos. A lado de cada pilastra, un óculo circular con adornos de mampostería. En su lado izquierdo, abre una pequeña puerta de características similares a la principal, que da acceso a dependencias de la Hermandad.

Su interior, consta de una nave rectangular con cubierta a dos aguas. En el lado de la Epístola tiene una pequeña nave de menor altura y cubierta a un agua, donde se abre una pequeña capilla dedicada al Dulce Nombre de Jesús. A los pies en el lado del Evangelio, aparece un arco sóleo bajo el que sobre un altar se venera Una Cruz barroca dorada, que formaba parte del paso alegórico del Triunfo de la Cruz sobre la Muerte. En la cabecera se encuentra el Presbiterio flanqueado por dos hornacinas que alojan sendas imágenes de San Juan Bosco y San Juan Pablo II. En el centro, el Altar Mayor, con Retablo de estilo neoclásico de un cuerpo y un ático, donde recibe culto Nuestra Señora de la Soledad. En el lado del Evangelio, se encuentra el acceso a la Sacristía y sala de vitrinas y exposición.